lunes, 30 de diciembre de 2013

Fotito con Kali y mis peques

Aquí están mis dos negritos y Kali (en adopción) justo detrás. Queríamos hacer una foto con los cuatro monstruítos, pero ha sido imposible que Blanca se prestase a la labor, ni sobornándola con chuches. A cambio, le hemos hecho una a ella solita. Será que le gusta ser la protagonista. ^^

Kali ya se lleva de maravilla con todos. Dos días fueron los que necesitamos para su completa integración. Ha sido de las más rápidas. Ahora no paran de jugar y los está activando a todos con sus correrías.

Hay dos interesados en ella. A ver si en unos días os damos la buena noticia de que Kali ya ha encontrado hogar. ¡Cruzando patitas!



jueves, 12 de diciembre de 2013

Blanca nos trae la pelotita

Gracias a la pelotita que le regaló Arantxa (gracias por cuidar de nuestros peques en vacaciones, guapa), que es esponjosa y muy adecuada para coger con los dientes, hemos descubierto que Blanca es tremendamente lista. ¿Que no? Mirad el vídeo, mirad. :D


domingo, 1 de diciembre de 2013

Subasta navideña de Esperanza Felina

Como el año pasado, Esperanza Felina ha organizado una subasta navideña para recaudar dinero para los gatitos y para que, además, la gente pueda conseguir regalos navideños para sus familiares y amigos a muy buen precio. También como el año pasado, yo he aportado mi granito de arena ofreciendo un retrato personalizado para el mejor postor. No dudéis en pasaros por lo menos a mirar las cositas, ¡hay preciosidades, cosas útiles y prácticas, y montones de cosas para los gatitos! ¡Pujad, chicos y chicas, es por una buena causa! :-)

Os dejo el enlace:  Subasta Esperanza Felina

Y una foto de los dos retratos que hice el año pasado para la subasta. Por si os entra el gusanillo y queréis pujar por uno (el beneficio económico no es para mí, que conste).




¡Ah, y hoy toca inaugurar el calendario de adviento para los que lo tengáis del Zooplus, como es mi caso! Jejeje.


domingo, 24 de noviembre de 2013

¡Nos presentan a Dobby, otro precioso felino negro!

Jeffrey nos quiere presentar a Dobby, su bellezón negro. Esto nos cuenta:

Dobby tiene un año y medio. Fue rescatado de la calle junto a una panadería. Por ello, este loco cuando escucha una bolsa corre inmediatamente a la cocina creyendo que es pan. Es un gato muy cariñoso, tranquilo, una gran compañía. Los veterinarios dicen que tuvo un ancestro que era Angora, por eso el pelaje tan esponjoso. 
Cuando era más pequeño, solía correr a recoger y traer de vuelta una lagartija de peluche que era su juguete preferido. En la actualidad, comparte la mayor parte del tiempo con su hermana adoptiva Tana, una gatica también rescatada de la calle.
El dato curioso de Dobby es que mi madre no lo puede ver, dice que es el hijo del demonio, a lo que siempre respondemos que cuando llegue el día del juicio final, Dobby intercederá por nosotros y dirá que unos mortales le cuidaron y fueron buenos :D.


Y por supuesto, unas fotitos de este bellezón. La verdad es que tiene un pelaje increíble, es guapísimo, y su hermanita no se queda atrás. Me encanta cuando los gatos tienen más compañía felina, en general son mucho más felices. :-) ¡Gracias por tener a Dobby y por quererlo, y a su hermanita también!








miércoles, 6 de noviembre de 2013

Nueva acogida: Kali, mi negrita francesa

Esta es nuestra nueva invitada:


Tiene unos cinco meses y es francesa. Resulta que, por motivos de trabajo, he tenido que venir a Francia durante unos meses. Ya estaba echando de menos a mis gatitos cuando, en el correo electrónico del trabajo, una de mis nuevas compañeras dijo haberse encontrado una gatita para la que estaba buscando casa. Me dio la impresión de que ese día ya se había ofrecido alguien a acogerla o adoptarla, así que no contesté. Pero dos semanas después, una compañera que conocía de mis andanzas con gatos me dijo que la chica seguía buscando casa para la gatita, que le urgía quitársela de encima. Por lo visto, no quería ni quedársela ni encariñarse con ella, así que me decidí a acogerla.

El problema de acoger a un gato en Francia es el idioma, claro: a ver cómo hablo con el veterinario. Para hacerle las pruebas (es negativa) he tenido que pedirle a la chica que me conocía que viniese conmigo, pero no me gusta depender de alguien para hacer algo tan básico como llevar al gato al veterinario. Por eso le busco acogida o adopción en España, pero de momento no ha habido suerte.

Kali (llamada así en honor a Calimero, al que estoy animando en 3D) es un amor de gatita, muy ronroneadora y tremendamente divertida. Ya conoce perfectamente la hora a la que suena el despertador, y cuando falta un minuto se adelanta y empieza a jugar con mis pies bajo la manta, pues sabe que en breve empezarán a moverse. Me lame la cara y me muerde el pelo cada vez que puede. Maúlla bajito y agudo, muy femenina. Me espera a la puerta cuando llego del trabajo y cuando como intenta robarme mi comida, pero a la bandida no le gustan las latas de Gourmet ni las de Cosma. Me ha hecho tirar tres o cuatro hasta que he decidido no ponerle más. Le encanta jugar con el plumero y la caña de pescar, y de vez en cuando se pone a correr de lado por toda la habitación como una loca. Me muero de risa con ella. También le gusta echarse dentro del lavabo, en el baño, incluso aunque esté húmedo. Luego se queda toda mojada, pero eso no parece importarle.

He comentado con algunas personas lo de ser casa de acogida, pues a menudo me preguntan si me la voy a quedar. Cuando les respondo que no, me preguntan invariablemente: "¿Y no te encariñas con ella?". "Sí", respondo, "claro, pero cuando se vaya, lloraré un poco y ya está". Y es que no pasa nada por llorar un poco. Lo importante es que ahora ella necesita acogida y adopción, y yo estoy aquí. Menuda ayuda sería si me centrara en lo que yo voy a llorar y no en lo que ella necesita. La tristeza que se siente cuando se van a su nuevo hogar es parte del juego, y la asumo como tal, es parte de la emoción de vivir. Además, luego, cuando recibimos noticias de lo bien que están y fotos actuales, compensa con creces la pena de verlos partir.

Aquí os dejo alguna foto más de esta preciosidad:







martes, 5 de noviembre de 2013

Zazafrán, gatita negra preciosa de Ecuador

Nos escribe Glenda, desde Ecuador, para contarnos de su preciosa gata negra. Da gusto que incluso estando tan lejos podamos compartir nuestro amor y admiración por estos hermosos animales. ¡Gracias, Glenda!

Gracias al Doodle de hoy 31 de octubre llegué a una página llamada Ponungatonegroentuvida. Y que bonita página, los felicito :) Qué chevere que otras personas les guste tener en su vida a un especial gatito negro.
En este caso les comparto mi historia con Zazáfran. No "azafrán", el condimento, sino el monstruo :P jajajajaja
Zazafrán es hija de una gatita mía. Pero me cambié de ciudad (de Machala a Guayaquil, todo esto en Ecuador) y me traje de compañera a ese pequeño monstruo. 
Me encanta ver sus ocurrencias, cómo asoma su cabeza detrás de las paredes tratando de asustarme, o cómo, mientras cocino, corre a tocarme los pies y luego huye. Admito que me tiene aterrorizada con sus juegos. Más aun viviendo en una casa un poquitín antigua. Pero todas esas maldades las compensa con lo cariñosa que es.
No puede irse a dormir sino es en mi cama, y amanecer con ella es tenerla colgada del brazo con su cara de gato aplastada contra mi hombro izquierdo (siempre duerme del mismo lado). Claro que también despierto como quien soñó con Freddy Kruger, porque creo que la aplasto al dormir. 
Otra de sus manías es que, al llegar a casa alguien regular (mi persona, mi novio o mi hermano), al cargarla para saludarla te busca la boca con su hocico en un vaivén que parece te diera besos. Lo sé, es una loca. Pero pasar junto a ella vale la pena y todos queremos muchísimo a esa pequeña alma negra :)
Un saludo desde Ecuador.

Cómo no, aquí dejo las fotos de la pequeña Zazafrán. ¡Qué gracioso el nombre! La última foto es muy divertida. :D Y ella es guapísima. ^^






martes, 29 de octubre de 2013

Claw, otro hermoso negrito con suerte :-)

¡Rosana quiere que conozcamos a su precioso gato negro Claw! Esto es lo que nos cuenta:
¡Hola! Quiero compartir con todos la dicha de tener un gato negro. Lo recogí de la calle muy flaco, maltratado (cabeza rota y cola quebrada),  muy pequeño, de pocos dias de nacido. Con los cuidados de la familia , el tratamiento del veterinario y la comida especial,  se recuperó y ahora es un hermoso gato de 9 meses , es juguetón , engreido y que nos brinda muchiiiiisimas alegrias. Es parte de nuestra familia. Nos alegra ver su cabecita en la puerta esperándonos cuando llegamos, corre hacia nosotros y se alegra de vernos. Estamos muy felices de tener un gato negro en nuestras vidas.

¡Muchas gracias, Rosana, por enseñarnos a Claw y, por supuesto, por tener ese gran corazón que tienes! Da gusto ver que hay gente así. ¡No cambies, sigue mejorando el mundo a tu manera!




martes, 6 de agosto de 2013

¡Anastasia y Mishel, mamá e hija negritas y preciosísimas!

Nos escribe Angy para contarnos de su pequeña familia de gatitas negras. Son preciosas, Angy, y sí, sí que me imagino la felicidad que te dan. Los que tenemos gatos, y sobre todo los que tenemos varios gatos y se llevan bien entre ellos, sabemos que son la alegría de la casa. :-) ¡Felicidades!


Hola, mi nombre es Angy, y en febrero de este año (2013) recogí de la calle a una gata negra con su hijita. 

Desde hacia un tiempo llevaba cada día comida a unos gatitos que viven cerca de mi casa. Una noche, cuando fui a llevarles comida, vi que una de las gatas negras estaba más gordita de lo normal, y sospeché que estaba embarazada.Entonces, contacté con una protectora de mi ciudad para poder ayudarla, y junto con una vecina decidimos ayudarla. Mi plan era cogerla para que tuviera el parto en mi casa y quedarme con ella y alguna cría, y las otras ponerlas en adopción, pero siempre que intentábamos cogerla no se dejaba. 
Un día ya no apareció para comer y sospechamos que ya había parido. Entonces nos pusimos en marcha para encontrar a las crías, y un día las encontramos. Resultó que estaban en la casita de un perro en el patio de una casa y el dueño de la casa desconocía dicha información. Ese día, la madre gata se dio cuenta que habíamos visto su escondite y no se dejó coger. Decidimos volver a la mañana siguiente, ya que habíamos encontrado a las crías. A primera hora de la mañana logramos coger a la madre, y cuando fuimos a por las crías solo había una y no estaba en la casita del perro. Estaba tirada por la montaña, y no encontramos la otra cría (porque solo eran dos). A mi y a mi vecina nos dio mala espina que no estuviera la otra cría, y todo apuntaba a los dueños de casa (que odiaban a los gatos) ya que cuando rescatamos a la cría que quedaba y a la madre, no nos permitieron seguir buscando y de hecho se ponían nerviosos a la hora de hablar del tema, pero me siento contenta de poder haber llegado a tiempo para rescatar a la pequeña y a su madre. No os imagináis la felicidad que trajeron a mi casa y a mi familia.

La madre se llama Anastasia y tiene un año y medio; la pequeña se llama Mishel y tiene 5 meses. 


Aquí os dejo las fotos de estas preciosidades:


Mishel, la hijita:


Mishel con un mes:


La madre con la pequeña, semanas después de llegar a casa:


Anastasia, la mamá: